
Finalizada
Entendí al caballo hablar y me llamó mamá
Alma puede oír lo que dicen los caballos… pero jamás imaginó que uno la llamaría «mamá». Solo ella sabe que el caballo blanco Nevado no está enfermo: lo envenenan. «Si fallas, te entierran con él». Y Nevado ya tiene un plan: casar a su guapo dueño con su nueva «mamá».











